El
domingo, vaya lata... ¿O no?
De
ir bien vestido a misa, a trotar como cabras por los montes. El domingo, aquel
día de “guardar”, ha pasado en algunos lugares a ser la idea jornada de
deporte, familia y ocio, además de merecido descanso. Pero la idea de “Día del
Señor”, como día para dedicar a la espiritualidad, al culto… se ha ido
desvaneciendo en algunos ambientes.
Era
el año 2005, y el Servicio Cultural de la Iglesia Italiana se planteó qué
pasaba con el domingo. Teóricamente, es el momento más importante de la semana.
Pero cuando antes se celebraba con toda liturgia y ceremonial, ahora el domingo
empezaba a ser un momento para ir a hacer “running” y la vida espiritual y
también a veces la familiar quedaba en un segundo momento.






