Hace unos días Damià fue ordenado diácono después de 15 años dedicado a su profesión. La oración y la música en el grupo Reina de la Paz le ayudaron a descubrir su nuevo camino
| Cortesía |
Damià Tarragó es el mayor de cuatro hermanos de una familia de
Sarral, un pequeño pueblo de Tarragona (España).
Tanto en su colegio como en su casa fue educado en la fe y las costumbres
cristianas.
A los 18 años inicio su formación
universitaria en Pamplona, donde estudió la carrera de Derecho que luego
complementó con otros estudios de Criminología y un postgrado en Derecho de
empresa.
Sin embargo, hace unos años lo dejó
todo para entrar en el seminario.
Hablamos con él sobre su vocación y
sobre cómo ser fiel a la llamada de Dios.
Después de estudiar Derecho y Criminología y realizar un postgrado
en Derecho de Empresa, te dedicaste durante 15 años a la abogacía. ¿Qué ocurrió
para que lo hayas dejado todo?





