Francisco ha escrito una carta a su clero, los sacerdotes de la diócesis de Roma, fechada en Lisboa el pasado sábado día 5, memoria de la Dedicación de la Basílica de Santa María la Mayor
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| Francisco inciensa a los nuevos sacerdotes durante una ordenación en la basílica de San Pedro en 2019. |
La misiva, "de acompañamiento y de amistad", en la que
les muestra su agradecimiento, quiere sostener a los sacerdotes en su
ministerio, precisamente en estos días de verano en los que pueden
descansar un poco "tras las fatigas pastorales de los meses pasados".
Les recuerda, en cualquier caso, que "nuestro ministerio sacerdotal no se mide por los éxitos
pastorales", ni por "el frenesí de las actividades", sino
por "permanecer en el Señor para dar fruto".
La mundanidad espiritual
El núcleo del texto es "la lucha contra la mundanidad
espiritual", que es "peligrosa porque es una forma de vivir que reduce la espiritualidad a
la apariencia", dice el Papa: "Nos lleva a ser hombres revestidos
de formas sagradas que en realidad continúan pensando y actuando según las modas del mundo. Esto nos
sucede cuando nos dejamos deslumbrar por las seducciones de lo efímero, de la
mediocridad y de la cotidianiedad, de las tentaciones del poder y de la
influencia social. Y también por la vanagloria y el narcisismo, por las intransigencias doctrinales y
los esteticismos litúrgicos... ¿Cómo no reconocer en todo eso una versión
actualizada de ese formalismo
hipócrita que Jesús veía
en ciertas autoridades religiosas de aquel tiempo y que le hizo sufrir más que
cualquier otra cosa durante su vida pública?".






