Eucaristía y matrimonio
Antes de dar la
relación entre ambos sacramentos, repasemos un poco la maravilla del
matrimonio.
Es Dios mismo
quien pone en esa mujer y en ese hombre el anhelo de la unión mutua, que en el
matrimonio llegará a ser alianza, consorcio de toda la vida, ordenado por la
misma índole natural al bien de los cónyuges y a la generación y educación de
los hijos.
El matrimonio
no es una institución puramente humana. Responde, sí, al orden natural querido
por Dios. Pero es Dios mismo quien, al crear al hombre y la mujer, a su imagen
y semejanza, les confiere la misión noble de procrear y continuar la especie humana.






