El
Argumento Ontológico
«Si es posible que Dios
exista, entonces Dios existe». Esta es la conclusión a la
que arriba la versión moderna del argumento ontológico que utiliza la lógica
modal para reformular el célebre razonamiento de san Anselmo.
En 1078 San Anselmo de Canterbury introdujo un novedoso y
problemático planteo teológico al enunciar que, si puede concebirse la idea de
algo cuyo mayor no pueda ser pensado, entonces eso mayor no puede existir solo
en el entendimiento sino que tiene que existir realmente. Este enunciado, que
puede parecer complejo, nos dice que aquello que nuestro intelecto puede pensar
como mayor es la idea de Dios, pero aun concibiendo esta idea que apunta a
representar en la mente el concepto de Dios, puede agregarse algo aún mayor que
la caracterice como “aquello mayor pensado” y esto es su existencia real.
Entonces Dios existe.







