¿Para quién son estas
líneas?
En
la Carta Apostólica Novo millennio ineunte, Juan Pablo II señala las
prioridades pastorales de la Iglesia para el comienzo de este nuevo milenio.
Entre ellas está la Eucaristía dominical: "es preciso insistir (..) dando
un relieve particular a la Eucaristía dominical y al domingo mismo, sentido
como día especial de la fe, día del Señor resucitado y del don del Espíritu,
verdadera Pascua de la semana" (n. 35).
Posiblemente
pertenezcas a una de estas tres categorías de personas:
a)
Católico que ibas a Misa con tus padres cuando eras pequeño y un día, durante
la adolescencia, dejaste de ir. Fue porque entraste en una crisis: era tiempo
de dejar de ir sólo porque tus padres iban y no llegaste a entender por qué
debías ir. Estas líneas son para ti.
b)
Católico que nunca fuiste a Misa de modo constante. Quizá ni siquiera sabías de
la obligación de asistir todos los domingos. Te parece hasta curioso o
exagerado que la Iglesia pretenda esa práctica para todos. Estas líneas también
son para ti.






