Todo el mundo creado es
"la obra de sus manos" (Sal 18, 2)
El
misterio del sacerdocio de la Iglesia está en el hecho de que los sacerdotes,
en virtud del Sacramento del Orden Sacerdotal, pueden hablar y actuar «in
persona Christi» (Canon 900). Esto significa que Jesucristo ejerce su
sacerdocio a través de los obispos y sacerdotes.
En
este sentido para que Dios, a través de la Iglesia, llame a una persona a
ejercer el ministerio sacerdotal ésta debe tener una idoneidad canónica (canon
1026). ¿En qué consiste esta idoneidad canónica? En que el candidato deba
cumplir con ciertos requisitos.






