El paramento litúrgico de lana blanca de
cordero simboliza a Jesús que carga a la oveja perdida
El Palio es un paramento litúrgico, una especie de
estola circular tejida en lana virgen de cordero con cruces bordadas y una
parte rectangular anterior y otra posterior en forma de ‘Y’.
El nombre deriva del latín ‘pallium’, o sea manta de
lana. Sobre el origen se sabe que ya en el siglo IV los pontífices lo usaban.
Los corderos de donde procede la lana son criados por
monjes trapenses de la comunidad de Tre Fontane.
El Papa bendice a los corderos cada 21 de enero, día de santa Inés, en una capilla del Palacio Apostólico Vaticano.
Cada año, el martes santo los corderos son trasquilados y las religiosas benedictinas de la comunidad romana de Santa Cecilia, preparan la lana y tejen los palios.
SimbolismoEl Papa bendice a los corderos cada 21 de enero, día de santa Inés, en una capilla del Palacio Apostólico Vaticano.
Cada año, el martes santo los corderos son trasquilados y las religiosas benedictinas de la comunidad romana de Santa Cecilia, preparan la lana y tejen los palios.
El Palio simboliza el cordero que el Buen Pastor ponía
sobre sus hombros. La lana de cordero representa la oveja perdida, enferma o
débil que el pastor lleva a cuestas para conducirla a las aguas de la vida, la
oveja descarriada en el desierto que ya no puede encontrar la senda. El Palio
indica que Cristo nos lleva a todos nosotros. Suele tener tres clavos
metálicos, que recuerdan los clavos de la Pasión.





