“El hecho de rezar –en grupo o de manera individual–, por mucho que sea frente a un centro abortivo, queda «amparado por el derecho de manifestación”
| Dominio público |
Mucho ruido y pocas nueces. La ofensiva del Gobierno para
perseguir a los objetores contra el aborto «se quedará en nada», a juicio de
los expertos. La reforma del Código Penal (artículo 172
quater) que el PSOE presentaba, el pasado mes de diciembre,
por exigencia de Unidas Podemos, que propone castigar con penas de
cárcel de entre tres meses y un año a los provida que acuden a las
inmediaciones de las clínicas abortivas, tendrá un «escaso recorrido» en la
práctica, según la mayoría de los juristas.
No en vano, el hecho de rezar –en
grupo o de manera individual–, por mucho que sea frente a un centro abortivo,
queda «amparado por el derecho de manifestación».





