José contó con ayuda
adicional en aquella fría noche de Navidad
Cuando
la mayoría de nosotros imagina la escena del nacimiento de Jesús, de forma
natural pensamos en María y José, solos en el pesebre con los animales a su
alrededor. Esta imagen se encuentra normalmente precedida por un José
preocupado que llega a Belén en plena noche y no encuentra ningún lugar para
dormir.
Si
bien así se prepara el escenario para el relato dramático del nacimiento de
Jesús, descuida los hechos bíblicos e históricos que presentan un panorama
diferente.
En
primer lugar, María y José ya se encontraban en Belén desde hacía varios días.
Lucas lo relata claramente: “También José […] subió de Nazaret, ciudad de
Galilea, a Judea. Fue a Belén, la Ciudad de David […] y, mientras estaban
allí, se le cumplió el tiempo. (Lucas 2, 4-6).






