Estamos siempre atentos a
las necesidades de nuestro cuerpo, especialmente cuando estamos enfermos o
sufriendo. ¿Qué pasa con nuestra alma?
¿Cuántos
de nosotros podríamos pasar una semana sin bañarnos?
Si
tu hija pequeña toma veneno accidentalmente, llamas a los paramédicos y la
llevas a la sala de emergencia para que le hagan un lavado de estómago. ¡Hasta
una mugre del ojo la sacamos al instante!







