¿Rezar más o hacer apostolado? Tranquilo… no eres el único que se ha hecho esta pregunta. Mi reflexión de hoy es para los que descubrimos en nuestra vida un llamado claro al anuncio del Evangelio.
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| Note |
Para todos aquellos que sentimos en las venas ese mandato del
Señor a anunciar la Buena Nueva a todos los Pueblos, en todos los rincones de
la tierra.
¿Cómo no
querer compartir con todos el tesoro invaluable que llevamos como vasos de
barro?, ¿les ha sucedido que a veces se sienten «entre la espada y la pared»,
con el tiempo que debemos dedicar a la oración y el que debemos dedicarle a
nuestras responsabilidades apostólicas?
Esos días en
que estás tan ocupado y contra el reloj con algún encargo pastoral, que se te
hace muy difícil tener ese espacio de oración, que sabemos que lo necesitamos.
Ese «tira y
jala» que por un lado, nos lleva al
encuentro íntimo con el Señor, pero, por el otro, nos quiere remitir a
salir al encuentro de los demás, aparece —sin que lo queramos— como una
contradicción.






