Hay que «educar» a niños y mayores. «A veces se pasa ante el sagrario
como si tal cosa, sin hacer reverencia alguna ni genuflexión que es lo debido»
Decoro en la vestimenta, silencio durante la
eucaristía, reverencias ante el sagrario, e incluso limitar el dar la paz a las
personas de al lado. Estas son algunas de las indicaciones que el arzobispo de
Valencia, cardenal Antonio Cañizares, ha dado a los sacerdotes para un correcto
comportamiento en la iglesia.
Entran en la Iglesia y continúan la conversación
iniciada en la calle; acuden sin cuidar el decoro en la vestimenta, con hombros
al aire o pantalones cortos; no
hay «momento de la paz» que se celebre sin rumor de fondo; el final de la misa
se torna un «guirigay» y si se trata
de celebrar bodas, bautizos o comuniones el
templo se convierte en un «frívolo» salón de fotografía; muy pocos hacen
reverencia alguna al Sagrario y hay
quien comulga «como quien coge una galleta o algo semejante».







