En algunos casos es la
única oportunidad de sobrevida para el hombre. En estos casos ¿es moralmente
lícito?
Es
cierto que en los últimos años viene experimentándose cada vez con más
frecuencia la llamada xenotrasplantación, el trasplante interespecífico de
animal a hombre. Hay casos en los que el organismo humano no puede recibir
órganos humanos, pero podría hacerlo respecto de algunos animales[1].
Los
casos de xenotrasplantación se hicieron famosos a partir del trasplante de
corazón de simio bebe a una bebita (Baby Fae), en 1984 (vivió tres días);
volvieron nuevamente a ponerse de relieve en 1992 (un trasplante de hígado de
simio a hombre, en Pittsburgh; el hombre salió bien, pero murió algunas
semanas más tarde por hemorragia cerebral producida por las drogas que anulaban
el sistema inmunológico para que éste no rechazara el órgano extraño); etc.






