Igual
que hace siglos en América Latina, los jesuitas siguen colaborando en preservar
y difundir las lenguas de los pueblos originarios
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Aunque
muy poco se sepa, este 2019 ha sido nombrado por la ONU como Año Internacional
de las Lenguas Indígenas. Significa, entre otras cosas, que las lenguas
indígenas, patrimonio cultural de nuestra humanidad, deben ser preservadas
porque trasmite un conocimiento, una idea, un universo en el que Dios tiene un
lugar principal.
Los hechos
Según
un estudio del Banco Mundial, la mitad de los idiomas que existen hoy en todo
el mundo se extinguirá durante este siglo XXI. En el caso de América Latina y
el Caribe, uno de cada cinco pueblos indígenas ya ha perdido su idioma nativo:
en 44 de esos pueblos ahora hablan español y en 55 lo hacen en portugués.
Hay
que subrayar que América Latina y el Caribe no es la región con mayor número de
lenguas, ni de hablantes (alrededor de 25 millones de seres humanos) pero sí es
la que presenta mayor diversidad lingüística.
Los
aproximadamente 500 idiomas nativos que se hablan en la región, se agrupan en
99 familias que se extienden desde la Tierra del Fuego hasta el norte de
México, según el Atlas Sociolingüístico de Pueblos Indígenas de América Latina.
El ejemplo de México
La
Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de México analizó
62 idiomas que se hablan en ese país y concluyó que 22 idiomas estaban sujetos
a un rápido proceso de reemplazo.
Esta
sustitución (evidentemente por el español), incluye grandes grupos lingüísticos
como el otomí del centro de México y el maya (de la zona de Yucatán); mientras
que otros 19 idiomas estaban en un proceso moderado de reemplazo, entre ellos
las lenguas indígenas más comunes en el país: el náhuatl y el zapoteco.
Llevar la Palabra de Dios
a los pequeños
Desde
la Conferencia del Episcopado Mexicano hasta el Consejo Episcopal
Latinoamericano (Celam), la preocupación de las últimas décadas ha sido
traducir la liturgia, los evangelios y los textos sagrados a las diversas
lenguas indígenas de la región y, específicamente, de México.
Gracias
a ello, ahora la Biblia del Niño, el librito rojo que lleva casi treinta años
conquistando al mundo, a saber, de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), podrá
llegar a manos de pequeños que hablan el idioma tzeltal de la región de
Chiapas, al sur de México.
“Dios
habla a sus hijos”, la Biblia del Niño, cuenta con un tiraje total de 51
millones de ejemplares editados en 190 lenguas. El Padre Werenfried, fundador
de ACN, decía: “Los niños necesitan algo así como una Biblia del Niño para que
la imagen de Cristo cobre vida en ellos (…) Sin embargo, para innumerables
niños del Tercer Mundo, la Biblia es un deseo inalcanzable, porque son tan
pobres que no pueden permitirse un libro”.
Por
esta razón, decidió regalar a los niños de todo el mundo una Biblia del Niño.
En algunas lenguas, esta Biblia del Niño es el único libro existente.
Ir al corazón de Chiapas
Los
padres jesuitas han estado presentes durante más de cinco décadas en la
Diócesis de San Cristóbal de las Casas, el corazón indígena de Chiapas
(visitado por el Papa Francisco en febrero de 2016).
Con
dedicación, los jesuitas han traducido la Biblia del Niño de ACN al tzeltal,
hablado en esta región por medio millón de personas. Para muchas de ellas, el
español es –en el supuesto de que lo hablen- la primera lengua extranjera.
“Nuestros
benefactores han contribuido con 18.000 euros a la impresión de 30.000
ejemplares de la Biblia del Niño en tzeltal. Gracias a su ayuda, los niños
pueden conocer la Palabra de Dios en su propia lengua materna”, dice en un
comunicado ACN México.
Y
agrega: “Para ellos, este librito es un tesoro de un valor inconmensurable”.
Es, sencillamente, la Palabra de Dios puesta en las manos de los niños
tzeltales como un reconocimiento a su dignidad y a la preservación de su
cultura, de su lengua y de su fe cristiana.
Jaime
Septién
Fuente:
Aleteia






