El Día Internacional contra la Esclavitud Infantil se celebra cada 16 de abril, promovido por iniciativa del Movimiento Cultural Cristiano
El Papa Francisco ha pedido en varias ocasiones que se acabe con esta llaga de la sociedad y hoy en un tweet lo ha recordado nuevamente.
En nombre de Iqbal Masih, pakistaní que murió con sólo 12 años por haber intentado promover la defensa de los niños frente a la explotación laboral. Fue asesinado en la primavera de 1995. Gracias a la iniciativa promovida por el Movimiento Cultural Cristiano, cada 16 de abril se celebra el Día Internacional contra la Esclavitud Infantil. En este día alzamos la voz por aquellos que tienen derecho a vivir sin ser explotados. A jugar y estudiar, para formarse como ciudadanos. En este Día Internacional, el Papa ha tuiteado:
“En este mundo, que ha desarrollado las tecnologías más sofisticadas, hay todavía por desgracia tantos niños en condiciones inhumanas, explotados, maltratados, esclavizados, prófugos. De todo esto nos avergonzamos hoy delante de Dios. #EndChildSlavery”
La historia de Iqbal
Iqbal Masih nació en
1983 en Muridke, Pakistán, en el seno de una familia muy pobre. A los cuatro
años ya trabajaba en un horno, a los cinco fue vendido a un comerciante de
alfombras. Se le obligaba a trabajar entre 10 y 12 horas al día, sufriendo
también desnutrición. Cuando sólo tenía nueve años, se escapó de la fábrica y
participó con otros niños en una manifestación del Bonded Labour
Liberation Front (BLLF), Frente de Liberación del Trabajo Forzado. Al volver a
la fábrica de alfombras, se negó a seguir trabajando a pesar de las palizas. El
propietario afirmó que la deuda de su familia había aumentado en lugar de
disminuir. Las amenazas obligaron a la familia a abandonar el pueblo, e Iqbal
volvió a la estudiar, hospedado en un albergue del BLLF.
Los Derechos de los niños
En 1993 comenzó a
viajar y a asistir a conferencias internacionales, sensibilizando sobre los
derechos negados a los niños trabajadores paquistaníes y contribuyendo al
debate sobre la esclavitud global y los derechos internacionales de los niños.
En diciembre de 1994, a la edad de once años, recibió el Premio Reebok de
Derechos Humanos en la Universidad de Boston. Mientras tanto, se cerraron
varias fábricas de alfombras en Pakistán: gracias a Iqbal, se vislumbró un
futuro diferente para muchos niños.
La muerte
El 16 de abril de
1995 Iqbal fue asesinado en Pakistán. Los testimonios sobre el suceso son
diferentes y contradictorios: hay quienes, como el BLLF, atribuyen el asesinato
a la llamada mafia de las alfombras, mientras que otros creen que fue víctima
de una discusión que acabó mal con un agricultor, otros, asesinado por la
espalda por un heroinómano. Su batalla nunca murió, y hoy continúa a través de
asociaciones y campañas de sensibilización. En muchos países del mundo, calles,
plazas, jardines y escuelas llevan el nombre de Iqbal Masih. Se le han dedicado
novelas y películas.
Tendrán que rendir cuenta a Dios
El Papa ha pedido en
numerosas ocasiones que se gane la batalla contra la esclavitud infantil.
"Mucha gente, en lugar de dejarlos jugar, los hace esclavos: esto es una
plaga. Una infancia serena permite a los niños mirar con confianza hacia la
vida y el mañana. Ay de los que sofocan en ellos el impulso alegre de la
esperanza", amonestó Francisco en la Audiencia General del 12 de junio de 2013.
"¿Piensan que esta gente que trafica personas, que explota a las personas
con el trabajo esclavo tiene en el corazón el amor de Dios?", afirmó el
Papa un año después, en la Audiencia General del miércoles 11 de junio de 2014,
en la catequesis dedicada al temor de Dios. "No, no tienen temor de Dios y
no son felices. Que el temor de Dios les haga comprender que un día todo acaba y
que deberán rendir cuentas a Dios". Luego, dirigiéndose al Cuerpo
Diplomático acreditado ante la Santa Sede con motivo de las felicitaciones de Año Nuevo en enero de 2018,
Francisco reconducía el flagelo de la explotación infantil a modelos económicos
equivocados, llamando a los gobiernos, como ha hecho muchas veces, a encontrar
juntos estrategias políticas adecuadas:
No podemos pretender
que se plantee un futuro mejor, ni esperar que se construyan sociedades más
inclusivas, si seguimos manteniendo modelos económicos orientados a la mera
ganancia y a la explotación de los más débiles, como son los niños.
Las cifras
Con motivo del Día
Mundial contra el Trabajo Infantil, celebrado el 12 de junio, Unicef ha
recordado que, en todo el mundo, 152 millones de niños -64 millones de niñas y
88 millones de niños, par a una décima parte de la población infantil mundial-
están involucrados de alguna manera en el trabajo infantil. Casi la mitad están
empleados en trabajos clasificados como peligrosos. En las regiones más pobres
del planeta, se calcula que casi uno de cada tres niños trabaja.
Andrea De Angelis - Ciudad del Vaticano
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