Un año de encuentros humanos. Así ha sido este jubileo para el arzobispo de Madrid, quien ha comprobado de primera mano que el santo hace milagros. Como el de aquel chaval «que no creía ni en las aspirinas»
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| Foto: Archimadrid/Ignacio Arregui |
Un año de encuentros humanos. Así ha sido este jubileo para el arzobispo de Madrid, quien ha comprobado de primera mano que el santo hace milagros. Como el de aquel chaval «que no creía ni en las aspirinas»
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| Foto: Archimadrid/Ignacio Arregui |
Más de 200.000 personas han pasado por el camarín del santo, en la colegiata; más de 500 grupos han preparado peregrinaciones y se han realizado más de 300 rutas isidriles
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| Alfa y Omega |
La Archidiócesis de Madrid cierra el Año Santo de san Isidro
Labrador con los últimos actos en honor al santo madrileño. A las 10:00 horas
de la mañana, ha tenido lugar la Misa en la colegiata de san Isidro presidida por
el arzobispo de Madrid, cardenal Carlos Osoro, y con la presencia de las
diferentes autoridades eclesiásticas y civiles. A la celebración han acudido el
cardenal arzobispo emérito de Madrid, Antonio Mª Rouco Varela; cardenal
Aquilino Bocos Merino, el Nuncio de Su Santidad, monseñor Bernardito Auza; los
obispos auxiliares de Madrid; la presidenta del gobierno de la Comunidad de
Madrid, Isabel Díaz Ayuso y autoridades del gobierno de la Comunidad de Madrid;
el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida junto a algunos concejales,
así como el delegado del gobierno de la nación, Francisco Martín.
Emitida en directo a través de Telemadrid, en la celebración
se ha estrenado la Misa del IV centenario de la canonización de san Isidro y
Año Santo jubilar, compuesta y dirigida por Marco
Frisina, maestro de Capilla de la catedral-basílica Mayor de San Juan de
Letrán, e interpretada por el Coro y Orquesta de la JMJ.
Con motivo del Año Santo de san Isidro, el Papa ha recibido este sábado al cardenal Osoro, acompañado por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; la delegada del Gobierno, Mercedes González, y el alcalde José Luis Martínez-Almeida
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| Francisco con la delegación madrileña. Foto: Vatican Media |
En el marco del Año Santo de san Isidro, el Papa Francisco ha
recibido este sábado, 18 de marzo, al arzobispo de Madrid, cardenal Carlos
Osoro, acompañado por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz
Ayuso; la delegada del Gobierno en Madrid, Mercedes González, y el alcalde de
la capital, José Luis Martínez-Almeida.
Al salir de la audiencia, ante
las preguntas de los periodistas congregados en la plaza de San Pedro, el
purpurado ha querido «dar gracias a Dios por poder haber estado con los
responsables de la vida social y política» allí y ha considerado una «gracia»
estar «juntos», «hablar con el Sucesor de Pedro y acoger del Sucesor de Pedro
siempre esas palabras que nos invitan a trabajar juntos, a buscar la unidad, a
buscar lo mejor para lo que más necesitan». «Como arzobispo, que quiero buscar
la unidad de todos, el bien de todos, no fijarme solo en unos, es una gracia»,
ha abundado.
El jubileo arrancará el 15 de mayo próximo y concluirá el 15 de mayo de 2023, un «año de gracia para Madrid», asegura el arzobispo, cardenal Carlos Osoro
| Foto: Archimadrid/Ignacio Arregui |
El cardenal Osoro anuncia
en su carta semanal un Año Santo Jubilar de san Isidro. Lo ha
concedido el Papa Francisco para este 2022, en el que se cumplen los 400 años
de la canonización del santo patrón de Madrid. El jubileo arrancará el 15 de
mayo próximo, fiesta de san Isidro Labrador, y concluirá el 15 de mayo de 2023.
Un «año de gracia para Madrid», asegura el arzobispo, que «estoy seguro de que
nos traerá muchas bendiciones».
La diócesis acogerá con este
motivo numerosas celebraciones religiosas y culturales, avanza el cardenal, y además
habrá indulgencia plenaria para quienes se acerquen al sepulcro del santo, en
la real colegiata de San Isidro. «Es un año para acrecentar la fe, la esperanza
y la caridad, para llenarnos de Dios y de su amor y entregarlo». El purpurado
anima a recordar en estos meses la vida de san Isidro, a visitar sus lugares en
la ciudad, a beber de la fuente dedicada a este santo que «fue Evangelio vivo
de Dios».