El histórico socialista contó en cómo su
educación cristiana y las encíclicas de Juan XXIII le motivaron a dar el salto
a la política
«La
política es un servicio, no es una profesión». Esta es la opinión del antiguo
embajador de España ante la Santa Sede Francisco Vázquez, protagonista en
la III Jornada Cristianos y Política organizada en Toledo este
fin de semana por Polis, grupo de trabajo de la Delegación de Apostolado
Seglar de la archidiócesis.
El
histórico político socialista defendió la necesidad «tener independencia
personal y no hacer de la política un trabajo». Esto es lo que proporciona
«la independencia» para «poder decir sí o no. De esta manera, no te amarras al
poder».






