La autosuficiencia parece una cualidad desde una óptica individualista pero en realidad es una carga que produce soledad
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| Maslowski Marcin | Shutterstock |
Vivimos en una época en la que
ser independiente, totalmente independiente, es una cualidad codiciada. No
me malinterpretes, la independencia no es algo malo, se convierte en una
complicación cuando creemos que podemos hacer todo solos. ¿El problema? Puede
alejar a los demás, en especial a Jesús.
«Sin mí, no podéis hacer nada» (Jn
15, 5).
La verdad es que no podemos hacer todo solos y no fuimos creados para hacerlo. A veces necesitamos volver a lo esencial, caer en la cuenta del simple hecho de que no nos debemos la vida, que somos finitos, que necesitamos ser rescatados en muchas ocasiones.
Aquí hay algunos recordatorios
importantes para que reconozcamos nuestra autosuficiencia:






