Eucaristía y caridad
También la
Eucaristía es un gesto de amor. Es más, es el gesto de amor más sublime que nos
dejó Jesús aquí en la tierra. A la Eucaristía se la ha llamado “el Sacramento
del amor” por antonomasia.
¿Qué le movió a
quedarse con nosotros? ¿Qué le movió a darnos su Cuerpo? ¿Qué le movió a
hacerse pan tan sencillo? ¿A encerrarse en esa cárcel, que es cada Sagrario? ¿A
dejar el Cielo, tranquilo y limpio, y bajar a la tierra, que es un valle de
lágrimas y sufrimientos sin fin? ¿A dejar el calor de su Padre Celestial y
venir a esta tierra tibia, a veces gélida, y experimentar la soledad en tantos
Sagrarios? ¿A despojarse de sus privilegios divinos y dejarlos a un lado para
revestirse de ropaje humilde, sencillo, pobre, como es el ropaje del pan y
vino?






