¿Cómo responder a quien nos acusa? Con misericordia, siempre
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“Moisés hizo una serpiente de bronce y
la puso en un poste. Cuando alguien era mordido por una serpiente, miraba la
serpiente de bronce y se sanaba”.
Números, 21
Mi abuela materna “Mamita”, era maravillosa,
una mujer muy devota del Sagrado Corazón de Jesús.
Tenía una casona de madera en san José, Costa Rica, y en ella una
imagen bellísima del Sagrado Corazón que lo representaba con una mano a la
altura del pecho.
Era una imagen muy común en los hogares católicos de la época.
Colgaba en la pared del fondo. La recuerdo bien. Me hacía sentir especial.





