“Los niños y los
jóvenes son utilizados, manipulados en sus mentes para que se conviertan en
combatientes, en soldados. Y esto es muy grave, es inaceptable”
La
Jornada Mundial de Oración y Ayuno convocada por el papa Francisco, ha
conseguido que los ojos del mundo, especialmente de los cristianos, se vuelvan
hacia los dos países con más necesidades humanitarias en el mundo: La República
Democrática del Congo y la República de Sudan del Sur.
Se
trata de dos países distintos, aunque con parte de su frontera en común, donde
la guerra y la guerrilla por motivos económicos y políticos, azota a las
poblaciones civiles, en especial a mujeres y niños que divagan por la selva
huyendo de la guerra, de la miseria y de la violencia.






