El prelado vasco se convierte este sábado en obispo de Orihuela-Alicante tras más de doce años en San Sebastián, su diócesis natal
| Foto: Diócesis de San Sebastián |
¿Qué balance hace de su paso por San Sebastián?
Han sido años de profundo cambio generacional. Baste decir que en estos doce
años han fallecido 143 sacerdotes diocesanos guipuzcoanos. Sin contar a los
religiosos. En un tiempo fuimos misioneros y ahora somos misionados. Entre las
alegrías más grandes está la puesta en marcha de muchas iniciativas de
evangelización, que han llegado con fuerza en estos últimos años.
Durante este tiempo han pasado muchas cosas a nivel social y eclesial. La renuncia de un Papa y la elección de uno nuevo, el fin de ETA, la pandemia… ¿Qué le ha marcado?
Difícil escoger. Tal vez nos haya marcado muy especialmente la implosión
comunicativa provocada por el confinamiento de la COVID-19 que, en nuestro
caso, se tradujo en un aumento exponencial de la presencia en redes, además del
inicio de una televisión diocesana.





