Una serie de experiencias, gracias y sueños propiciaron esta conversión
| El padre José Cuperstein fue ordenado sacerdote en 1993 |
José Cuperstein se siente un hijo del poder de la Gracia. Este
sacerdote nunca hubiera podido imaginar que sería sacerdote, pues no era
católico, ni siquiera cristiano. Nació y creció siendo judío y fue precisamente la
Virgen María, judía como él, la que de una manera formidable le fue guiando en
primer lugar hacia la Iglesia Católica y más adelante hasta su actual vocación
sacerdotal.
Natural de Lima este sacerdote está incardinado en la diócesis de
Carabayllo, una de las sufragáneos de la capital peruana. En la revista Hágase estar, editada por la
Milicia de Santa María relata este testimonio de conversión que transformó por
completo su vida.





