El llamado personal que Dios ha hecho con cada uno de nosotros nos debe arrancar una oración de adoración y agradecimiento por habernos elegido
![]() |
| P Deliss / GODONG | |
Durante el mensaje inaugural de
la pasada Jornada Mundial de la
Juventud que se llevó a cabo en Lisboa, Portugal, el Papa Francisco
dijo de manera contundente a los jóvenes que estaban reunidos: «es Jesús quien
los llamó». Para continuar con la tremenda frase: «ustedes no están aquí
por casualidad, el Señor los llamó, no solo en estos días sino desde el
comienzo de sus vidas, a todos nos llamó desde el comienzo de la vida», lo que
nos recuerda lo que dice el libro del profeta Jeremías: «Antes de formarte en
el vientre materno, yo te conocía» (Jer
1,5).
Fue dando forma al discurso
agregando: «has sido llamado por tu nombre… todos fuimos llamados por nuestro
nombre, no fuimos llamados automáticamente… Jesús me llamó por mi
nombre», y después vino la certeza: «¡ninguno de nosotros somos
cristianos por casualidad, todos fuimos llamados por nuestro nombre!» y cerró
esta afirmación comentando que «hemos sido llamados porque somos amados».






