En el
manifiesto final, se recoge que los países occidentales "son también hoy
tierras de misión" y la necesidad de "mantenernos fieles en un
contexto adverso"
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| Ecclesia |
“Tenemos el deber de actualizar el mandato evangélico de Cristo, asumiendo la necesidad de volver a “re-evangelizar” nuestra propia sociedad y siendo conscientes de que los países occidentales son también hoy tierras de misión”. Con esta reflexión ha finalizado el 25 Congreso Católicos y Vida Pública que ha reunido desde el viernes a unos 1.300 congresistas.
El manifiesto señala también que esta nueva evangelización tiene que tener como cauce fundamental la vivencia comunitaria de la fe, para así “mantenernos fieles en un contexto adverso y, socialmente, podamos contribuir mejor a la propuesta católica, manteniendo nuestra herencia cristiana como una tradición viva que transmitir a los demás”, se puede leer.
El
director del Congreso Católicos y Vida Pública, Rafael Sánchez Saus, y el presidente de la Asociación Católica de Propagandistas y de la Fundación Universitaria San Pablo CEU, Alfonso Bullón de Mendoza, han sido los
encargados de clausurar esta 25 edición. En palabras de este último, “es el
momento de compartir, de seguir adelante con estas iniciativas que nos dan un
espíritu claro de comunidad, en el sentido de compartir lo común, que es
nuestra fe, y seguir mostrándola en el mundo siguiendo el mandato de la
evangelización”.