Buscar demasiado la admiración de los demás me hace
frágil y vulnerable a sus expectativas
Hoy parece que nada puede permanecer oculto
a los ojos de los hombres. Me convenzo de ello al pensar en la fragilidad de mi
seguridad humana. Me controlan por todos lados. Hay tantas personas agobiadas
pensando en ese control que alguien ejerce sobre sus vidas.
Es como si
hubiera perdido mi derecho a la intimidad.
Quiero salvaguardarlo. Tengo derecho a no publicar mis fotos, a no contar lo
que hago en cada momento, a no dar siempre explicaciones de todo lo que pienso.






