Gil Tamayo, habla en nombre de los obispos sobre los
vientres de alquiler. La Iglesia cree que la maternidad subrogada constituye
una explotación a la mujer y también del niño
"La
posición de la Iglesia y de la moral cristiana va en línea con lo defendido por
el Tribunal Europeo de Derechos
Humanos: creemos que la maternidad subrogada constituye una
explotación de la mujer y también del niño que va a nacer que se convierte en
un objeto de consumo".
Así ha expresado el portavoz de los obispos
españoles, el sacerdote José María Gil Tamayo, la postura católica frente a la
industria de los vientres de alquiler.






