El Papa Benedicto XVI dijo en el año 2009 que “su incansable
labor, su don para la organización y su carácter moldeable, amiguero y firme”
fueron determinantes para el éxito de sus viajes
Cuando se piensa en un santo,
tal vez no se considera en un primer momento que esa persona sea osada, empuñe
un hacha o un martillo o que derriba árboles como los robles. Sin embargo, sí
existe un santo así y ese es San Bonifacio.
Este santo nació en
Inglaterra alrededor del año 680. Bonifacio ingresó a un monasterio benedictino
antes de ser enviado por el Papa a evangelizar los territorios que pertenecen a
la actual Alemania. Primero fue como un sacerdote y después eventualmente como
obispo.






