Algunas reflexiones sobre
la tendencia natural a disimular el interior y el exterior
En
la actualidad mencionamos la palabra “pudor” y lo primero que viene a la cabeza
es una mujer vestida de falda larga, cubierta hasta el cuello con una blusa
cerrada, el cabello recogido y sin nada de maquillaje.
La imagen de una chica fuera de la moda, poco atractiva y poco popular, según algunas personas.
Otra imagen es la de una pareja de enamorados que no se pueden besar en público, o que no se pueden dar ni un abrazo porque se falta al pudor, ¡Qué retrogrado! Pueden exclamar. Pero, ¿cuánto de eso es cierto? ¿Eso es el pudor? ¿El pudor es algo antiguo, ya caduco?
La imagen de una chica fuera de la moda, poco atractiva y poco popular, según algunas personas.
Otra imagen es la de una pareja de enamorados que no se pueden besar en público, o que no se pueden dar ni un abrazo porque se falta al pudor, ¡Qué retrogrado! Pueden exclamar. Pero, ¿cuánto de eso es cierto? ¿Eso es el pudor? ¿El pudor es algo antiguo, ya caduco?
Para
comenzar vale la pena mencionar algunas ideas que nos irán llevando a una
definición del pudor. El pudor es una tendencia natural del ser humano de
disimular algo de sí, ya sea interior o exterior.









