La forma de evaluar el acto moral de
vestirse, como en toda teología moral, es mirar el acto en sí, la intención de
la persona y las circunstancias que lo rodean
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| Imagen referencial. Crédito: Pixabay |
Sea en la Misa o en la piscina, todos
estamos llamados a vestir modestamente, de manera apropiada a las
circunstancias y de acuerdo a nuestro estado en la vida, puesto que lo que
usamos retrata a los demás quiénes somos y qué estamos haciendo.
La
forma de evaluar el acto moral de vestirse, como en toda teología moral, es
mirar el acto en sí, la intención de la persona y las circunstancias que lo
rodean. Por ello, te compartimos las reflexiones sobre la virtud de la modestia
al vestir de tres doctores de la Iglesia: Santo Tomás de Aquino, San Francisco de Sales y San Alfonso
María de Ligorio.
Santo Tomás de Aquino
Santo Tomás de Aquino entendió que la modestia es parte de la virtud de la templanza (véase Suma Teológica, II-II, Q. 160), que es la virtud que nos ayuda a moderar nuestros deseos.









