El traslado desde el Santuario por la Calle
Real, inédito desde hace cien años, reúne a miles de personas en el recorrido
hasta la Plaza Mayor
Fue como se esperaba, multitudinario. El recibimiento
de los segovianos, devotos o curiosos, y de muchos turistas a la patrona de
Segovia llenó las calles a lo largo de todo el recorrido urbano en el traslado
de la Virgen de la Fuencisla a la Catedral este jueves para la celebración de
la novena del centenario de su coronación canónica.
Desde la salida del santuario de las Peñas Grajeras,
una vez que la Cofradía de la Virgen de la Fuencisla de Madrid hiciera su
ofrenda, hasta la entrada de la carroza en la Plaza Mayor pasaron las dos horas
y media casi justas que calculó el coordinador del cortejo, Emilio Montero. La
imagen de la Virgen esperó un poco para llegar y que se cumpliera el horario. Y
el cielo, muy nuboso todo el día, respetó la solemnidad de esta procesión
inédita en la forma, con la patrona luciendo el Manto del Sol que le regaló la
ciudad a principios del siglo XIX para subir por la Calle Real, reviviendo el
itinerario de 1916.







