¿Es necesaria una autorización de la Iglesia?
¿Cuál
es la función de los hermanos misioneros que van a diferentes países? ¿Quién
los envía? ¿Deben tener autorización de la Iglesia?
Jesús
quiso que sus seguidores continuaran lo que Él inició; en ellos continúa su
misión y por esto ellos son sus enviados (del griego Apostolos).
Es
lo que les dice Jesús a sus discípulos en su primera aparición como resucitado:
“Como el Padre me envió, también yo os envío” (Jn 20, 21). Y les comunica
el Espíritu Santo, como un anticipo de lo que sería Pentecostés,
para que reconciliaran la humanidad con Dios.
Jesús resucitado, instantes previos a ascender a la derecha del Padre, envía de nuevo a sus discípulos a una misión más basta: “ir por todo el mundo para predicar el evangelio a toda la creación” (Mc 16, 15). Y el envío misionero, oficial y solemne, que le hace Dios al grupo de sus discípulos fue el día de Pentecostés con el Espíritu Santo como protagonista.








