Parece
fácil ser cristiano; no matarás, no mentirás, no robarás y tienes el cielo
ganado
Los 10 mandamientos nos los enseñan desde que somos pequeños (¿al preparar la
primera comunión?), y desde entonces intentamos cumplir con ellos para ser las
buenas personas que queremos ser. La verdad es que querer ser buena persona es
un gran comienzo, y querer cumplir con los mandamientos aún más.
Recordando
el pasaje del joven rico, cuando este va al encuentro del Señor y le pregunta:
«Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?”, Jesús le responde “Tú
sabes los mandamientos: ‘no mates, no cometas adulterio, no hurtes, no des
falso testimonio, no defraudes, honra a tu padre y a tu madre”». A primera
vista parece que lo estamos haciendo bien.







