El Papa advirtió también sobre el peligro de tener “una vida mediocre y autorreferencial, hecha de arribismo, escalada, búsqueda de satisfacción personal y placeres fáciles”
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| El Papa Francisco. Foto referencial. Crédito: Daniel Ibáñez/ACI Prensa |
En la mañana de este jueves 19 de mayo, en el Palacio Apostólico
Vaticano, el Santo Padre Francisco recibió en audiencia a la Comunidad del
Pontificio Colegio Pío Rumano con motivo del 85º aniversario de su
fundación.
En su discurso dirigido a los presentes, entre los que se
encontraban los Superiores de la Congregación para las Iglesias Orientales, el
Papa Francisco aseguró que “sin
alimentar las raíces toda tradición religiosa pierde fecundidad”.
“De hecho, se produce un proceso peligroso: a medida que pasa el
tiempo, uno se centra cada vez más en sí mismo, en su propia pertenencia,
perdiendo el dinamismo de sus orígenes. Entonces uno se centra en los aspectos
institucionales, externos, en la defensa del propio grupo, de la propia
historia y de los privilegios, perdiendo, quizá sin darse cuenta, el sabor del
regalo”, advirtió el Papa Francisco.







