Buenaventura y otras zonas de las regiones Pacífico y Suroccidente se han convertido en «un escenario de terror» por las guerras entre bandas criminales
![]() |
| Foto: Efe/Ernesto Guzmán Jr. |
No es fácil superar el
miedo que se vive desde diciembre en Buenaventura (Colombia). La escisión de la
banda criminal La Local en dos grupos, Los Espartanos y Los Shottas, ha
desencadenado una oleada de homicidios en el marco de una guerra por el control
de los negocios ilegales en esta zona de la región del Pacífico. Los habitantes
están aterrorizados. Sin embargo, hace unos días una persona acudió a un
sacerdote. Asumiendo un gran riesgo, le confesó que alguien le había ofrecido
dinero para matar al obispo.
No es la única noticia
que le ha llegado a Rubén Darío Jaramillo Montoya sobre el peligro que le
acecha. «He venido recibiendo amenazas por parte de algunas personas que dicen
que son poderosos en el distrito, y que les incomodan las declaraciones del obispo»,
relató el martes ante los medios. Le reprochan, entre otras cosas, haber
organizado y participado el 10 de febrero en una cadena humana de rechazo a la
actividad de las bandas criminales.






