“Descubrí mi vocación al sacerdocio siendo
numerario del Opus Dei. Me pasó como a tantos otros numerarios. Como también le
pasó a la Virgen"
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El padre Pablo Lucena
forma junto a sus compañeros
de promoción en la
Academia de Oficiales de la Guardia Civil
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De servir a Dios y a su
Patria como Guardia Civil a hacerlo como sacerdote. Este es el principal cambio que experimentó Pablo Lucena, cuando decidió pedir la excedencia como
miembro del Instituto Armado para responder a la llamada que Dios le hacía.
Ahora, este religioso ha sido destinado a Valencia, concretamente a la iglesia
de San Juan del Hospital, y ha contado su historia al Arzobispado de Valencia.
Durante su etapa como
guardia civil que dejó siendo teniente ejerció su profesión en el País
Vasco en los años que el terrorismo de ETA hacía estragos y posteriormente
en Tarifa, donde luchó de manera incansable contra el narcotráfico y el
contrabando.






