El P. Sánchez Olmos invita a las personas que
se encuentran en este dilema a no dejar que la desesperanza sea más fuerte que
la posibilidad de amar y de servir
¿Qué voy a hacer con tanto tiempo libre? ¿Para qué voy a servir ahora?
¿A qué me voy a dedicar? ¿De qué voy a vivir? Estas son algunas de las
dudas que surgen cuando llega el momento de la jubilación, una etapa en la que
se pueden descubrir mil maneras para ser útiles a la sociedad, dedicando tiempo
para amar, servir y ayudar a todos aquellos que nos necesiten.
Sin
embargo, muchas personas ven este momento sólo desde el punto de vista de la
pérdida de ingresos, del status social y de la identidad profesional. Sienten
que su vida queda un tanto vacía, lo que les impide vivir plenamente esta etapa
llena de oportunidades para el crecimiento y el desarrollo
personal.