El vino es un elemento esencial en la vida
de Jesucristo y en la Iglesia
Muchos
se han preguntado, ¿cómo es que los monjes elaboran vinos y licores? ¿Cuál es
su origen? Preguntamos a uno de los más conocidos y expertos en hierbas
medicinales, el capuchino fray Valentí
Serrra, de Manresa (Barcelona).
“Los
vinos infusionados y licores –dice- nacieron en la Edad Media al servicio,
primero, de los apotecarios (farmacéuticos de la época), después pasaron a la
gastronomía,
como es el caso del Vermut, que es el nombre alemán de la Artemisia o doncel,
que los monjes infusionaban con vino blanco de poca gradación, con el fin de
ayudar las malas digestiones. Era el “vino de artemisa”, decían. Luego, con los
años, se añadieron hierbas y cortezas para reforzar el gusto y darle color para
colocarlo en la buena mesa”.






