Sea cual sea la razón por
la que los hijos se van de casa, este hecho siempre duele
Cuando
los hijos son pequeños pareciera que el tiempo nunca pasara. Es tanto el
esfuerzo que hay que invertir en ellos que creemos que la solución a nuestro
cansancio es que el tiempo pase rápido y sean mayores lo más pronto posible.
Absurdamente, nos enfocamos en la idea de “¿cuándo será que mis hijos crezcan?”
¡Cuántos
padres dijimos: “me urge que mis hijos ya sean grandes para tener más tiempo
para mí”! Y un día, el tiempo nos concede ese deseo. Sin darnos cuenta, ni
cómo ni en qué momento, ese bebé que apenas ayer salía del vientre y que papá y
mamá enseñaron a gatear, hoy ya vuela, no camina, ni corre, ¡vuela!







