Cuando perdemos la salud, la primera pregunta que puede asomarse es ¿por qué a mí? Sin embargo, podemos transformar esa realidad para nuestra salvación
![]() |
| pdsci - Shutterstock |
Un drama cotidiano para las
personas que pierden su salud es el de enfrentarse a la realidad de no poder
trabajar ni realizar sus actividades como acostumbraban, no importa la edad que
tengan. Pero si a gente joven o niños se refiere el tema, cambia
completamente la manera de ver las cosas.
1. APROVECHEMOS ESTA OPORTUNIDAD
PARA PEDIR POR OTROS
Sin embargo, la enfermedad puede
tener un viso amable, si de esa manera podemos llamarle, porque para los
cristianos, representa una oportunidad para santificarse. El ejemplo lo tenemos
en todos los jóvenes que han muerto en olor de santidad sin renegar de su
estado, porque tuvieron en común que unieron sus sufrimientos a los de Cristo
en la cruz.






