«Pensamos que no podíamos hacer nada mejor por España en la actualidad que pedirle a nuestra Madre que venga a visitarnos», señala Ambrosio Arizu, uno de los impulsores de Madre Ven
Ante el incendio que arrasó Notre Dame, un matrimonio del sur de
Francia sintió la necesidad de hacer algo y decidieron llevar una imagen de la
Virgen en peregrinación por los cinco principales santuarios marianos de
Francia. Eligieron cuidadosamente la ruta de tal forma que con el recorrido se
trazó una gigantesca M –de María– sobre todo el país galo. Al conocer esta
iniciativa, varios laicos vinculados a la diócesis de Getafe sintieron el
anhelo de dar un paso al frente. «¿Por qué no nos puede estar pidiendo la
Virgen algo parecido para España? ¿No querría regalarnos ella también su
visita?», pensaron entonces.
A partir de
ahí, «nos pusimos manos a la obra, pero siempre tratando de
discernir si esto era un anhelo de Dios o un anhelo personal de las cuatro o
cinco personas que nos habíamos entusiasmado inicialmente», explica Ambrosio
Arizu, uno de los laicos impulsores. «A lo largo de estos meses, el Señor ha
ido confirmando que se trata algo querido por Él». No hay más que ver «cómo ha
ido tocando el corazón de las personas», señala.







