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7.4.22

GUERRA, PANDEMIA,… DE LA ANSIEDAD A LA PAZ

Cuando siento miedo me ayuda recordar que nada me pertenece, todo es un don inmerecido que suplico de rodillas y pido sobre todo confiar en Dios

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Tengo miedos ocultos. Miedos que brotan en el corazón al pensar en el futuro. Quizás porque el que ama siempre tiene miedo. El que sueña, el que se entrega.

Miedo a perder lo que amo y a quien amo. Es lo más humano, lo más verdadero. No tener miedo es propio de una máquina, de alguien sin sentimientos.

Tener miedo a lo que pueda suceder es lo que me hace más creatura. Incapaz de controlar la vida, el futuro, lo que va a suceder.

Trato de torcerle la mano al futuro con mi oración, pidiéndole a Dios que no permita que suceda lo que más temo. Pero al final, sucede y sólo me queda un camino: confiar.

3.2.19

POR QUÉ ORAR EN LA ANGUSTIA

¿Alguna vez te has preguntado cuál es la razón por la que algunas personas parecen sufrir sus penas con cierta serenidad? La paz que te ofrece la oración no se compara con nada

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Algunas personas sufren el dolor, la enfermedad o la muerte de un familiar con una paz que llama la atención.

En ocasiones, esta serenidad frente a la muerte es confundida con frialdad. Se me ocurre que aquel que sufre una pérdida probablemente ya se quedó sin lágrimas.

Pero hay otras personas que definitivamente llevan en sí mismas una paz que se distingue, y que, a pesar de estar rotas por el dolor físico o emocional, parece que llevaran un espíritu de piedra.

2.11.18

¿PERCIBES TUS ANGUSTIAS MÁS HONDAS? ¿QUÉ HACER CON ELLAS?

Necesito tocar a Dios y que sane mis heridas más humillantes

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¿Qué deseo en lo más profundo de mi alma? A menudo paso por encima de esta pregunta. Como si no me interesara.

Como si me pasara lo que me decía una persona: “A mí me enseñaron un falso olvido de sí, que me llevó a pensar que cualquier mirada al interior de mí misma era ser soberbia, por no estar mirando a los demás para servir”. Como si pensar en mí, en mis dolores, en mis temores, fuera un acto egoísta.
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