Se exige a la Iglesia para ser aceptada que renuncie: puedes creer en Dios, pero cuando hagas caridad, adáptate a los criterios del mundo, a las ideologías del momento, a los intereses de los que gobiernan”, aseguró el prefecto emérito
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| Crédito: Universidad Católica de Valencia |
Durante la ceremonia realizada el
1 de julio, el prefecto emérito señaló que “hoy se exige a la Iglesia
desvincular la caridad de la fe, lo que se pide a la Iglesia es que se centre
exclusivamente en las obras de caridad, y si a las obras de caridad les falta
la fe, entonces ya no hablamos de caridad, sino de filantropía”.
“El mundo no pone objeciones a
las obras concretas de misericordia, sin embargo, sí muestra hostilidad hacia
la verdad de la fe, especialmente en el marco de la ‘dictadura del relativismo’
que tantas veces ha denunciado el Papa Benedicto XVI. Se exige a la Iglesia
para ser aceptada que renuncie: puedes creer en Dios, pero cuando hagas
caridad, adáptate a los criterios del mundo, a las ideologías del momento, a
los intereses de los que gobiernan”, aseguró el prefecto emérito.











