Mostrando entradas con la etiqueta Carnaval. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Carnaval. Mostrar todas las entradas

25.2.22

¿PAGANO O CRISTIANO? LA VERDAD SOBRE EL CARNAVAL

Todo lo que querías saber sobre el (verdadero) carnaval y no tenías a quién preguntarle

Ma. Paola Daud

¿De dónde viene el carnaval? Varios autores explican que el nombre carnaval viene del latín: “carne vale”, es decir, “adiós carne” o “despedida de la carne”.

Eso significa que en el carnaval el consumo de carne era considerado lícito por última vez antes de los días de ayuno cuaresmal. Otros estudiosos recurren a la expresión “carnem levare”, suspender o retirar la carne.

Algunos etimologistas explican el origen pagano del carnaval: los griegos y romanos acostumbraban a hacer una procesión con un barco (o nave), dedicado al dios Dionisio o Baco, el dios del vino, fiesta que llamaban en latín “currus navalis” (nave carruaje), de donde habría venido la forma carnaval.

No es fácil saber el origen real del nombre…

21.2.18

ESPAÑA: LAS RELIGIONES SE UNEN Y PIDEN “RESPETO”

Califican de espectáculo bochornoso lo ocurrido en estos carnavales

Confesiones religiosas en España se han unido ante las distintas ofensas a los sentimientos religiosos vividas en las últimas semanas. En el texto firmado por la Federación de Comunidades Judías de España, la Conferencia Episcopal Española, la Comisión Islámica de España y la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España muestran “su preocupación y tristeza por las constantes y reiteradas ofensas a los sentimientos religiosos de los fieles” y piden “respeto mutuo para creyentes y no creyentes”.

27.2.17

CÓMO VIVIR LA CUARESMA: ¿CARNAVAL O CUARESMA?

De carnaval parecen algunos que desdicen de la dignidad con la que debería conducirse una persona humana 

Tiempo atrás (aunque no mucho) había gente que celebraba ambas cosas: el Carnaval y la Cuaresma. Sin embargo, lo hacían muy a su manera. En carnaval: máscaras, narices y bocas postizas. En cuaresma: compostura, devociones y cara mustia, pero quizá igual de postizas. Hasta resultaba difícil saber cuándo habían logrado disfrazarse mejor...

Ciertas personas vivían tres días siendo, al cien por ciento, lo que de verdad eran. Y luego, durante cuarenta días, se dedicaban a fingir lo que en realidad no eran.

¡SÍGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES! 
facebook twitter