Tener un exvoto del Sagrado Corazón colgado de la pared del dormitorio o encima del rincón de oración puede ayudar a devolvernos a lo esencial y a mantener la esperanza
| ©Catho Rétro |
Están por todas partes. En las
tiendas de decoración, en las revistas de “lifestyle”, en las fotos de
Instagram de algunas “influencers”… Su belleza y poder simbólico atrae tanto a
creyentes como a no creyentes. Sin embargo, este entusiasmo por los exvotos no
es una tendencia pasajera. Cristaliza una nueva actitud de los consumidores.
Análisis
¿Verde manzana, azul atlántico,
rosa chicle, ocre o directamente dorado reluciente? Los exvotos vienen en todos
los colores. Un objeto piadoso revisado con una veintena de matices que van
desde los clásicos, como en oro, plata o cobre, hasta colores más estridentes.
Para colgar en la pared o, por qué no, para poner bajo una campana de cristal.
La idea esperaba a ser descubierta y eso fue lo que hizo Alexandra Cefai en
2018: “Mi marido y yo abrimos una galería de arte contemporáneo a los pies de
la basílica de Notre-Dame-de-la-Garde en Marsella (Francia).






