Si
ha llegado el momento, podéis firmar con él un contrato con las normas de
uso
Durante
años fingimos que no escuchamos una petición que surge en la parte de atrás del
coche entre mochilas y meriendas cuando hemos recogido a nuestros hijos del
colegio.
Es
una frase que se deja caer cada cierto tiempo y utilizamos al escucharla lo que
llaman “oído selectivo”, es decir, hacemos ver que no la hemos escuchado y
seguimos haciendo lo que en ese momento tenemos entre nuestras manos.






