Este viernes tuvo lugar en el Aula Pablo VI del Vaticano la quinta y última meditación de Cuaresma dirigida por el cardenal Raniero Cantalamessa al Papa y a la Curia romana, bajo el título Os he dado ejemplo
![]() |
| Cardenal Cantalamessa en su última meditación de Cuaresma. |
Estas palabras de Jesús durante la Última Cena sirvieron al predicador de
la Casa Pontificia para explicar en qué consiste el "servicio" en la
Iglesia, y en particular el de sus pastores.
El servicio, ley fundamental
"¿De qué nos dio ejemplo?", se preguntó. El gesto del
lavatorio de los pies es "una parábola en acción" con la cual Nuestro
Señor quiso "resumir todo el sentido de su vida" como
"servicio a los hombres". De esta forma, el servicio quedó
elevado a "ley fundamental" de la Iglesia, "o, mejor, a estilo de vida y a modelo de todas las relaciones en
la Iglesia".
Ahora bien, precisó, "el servicio no es, en sí mismo, una virtud", sino
"una condición de vida o una forma de relacionarse con los demás", y
por tanto moralmente neutra si no atendemos a las "motivaciones" y a
la "actitud interior" con las que se presta: "El servicio no es
una virtud, sino que brota
de las virtudes y, en primer lugar, de la caridad... Es una
participación y una imitación de la acción de Dios".






