Historias
de convivencia entre los que creen en Cristo y los musulmanes. Viaje a
Cisjordania, en donde los salesianos acompañan y sostienen a la población
reforzando los vínculos entre las dos comunidades
Esta
historia, que sigue las huellas de la buena semilla de la proximidad en una
zona del mundo marcada por tensiones y conflictos, comienza en la segunda mitad
del siglo XIX, cuando Antonio Belloni, sacerdote italiano, partió en misión
hacia la Tierra Santa, en donde fundó una pequeña congregación comprometida en
la educación de los jóvenes y abrió algunas estructuras en tres localidades.
En
Belén inauguró un gran orfanato, en el que los niños comenzaron a vivir y a
estudiar, y un horno para garantizar alimento.







