Jesús no sólo nos purifica de nuestros pecados, sino que nos hace partícipes de su misma fuerza y sabiduría
“La Iglesia en Irak, con la
gracia de Dios, hizo y está haciendo mucho por anunciar esta maravillosa
sabiduría de la cruz propagando la misericordia y el perdón de Cristo,
especialmente a los más necesitados. También en medio de una gran pobreza y
dificultad, muchos de ustedes han ofrecido generosamente una ayuda concreta y
solidaridad a los pobres y a los que sufren. Este es uno de los motivos que me
han impulsado a venir como peregrino entre ustedes, a agradecerles y
confirmarlos en la fe y en el testimonio”, señaló el Papa.











